Las prioridades en Sostenibilidad después de la crisis de la Covid-19

La Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad ha adquirido en los últimos meses una demanda creciente en todos los entornos empresariales. Las variables sociales y ambientales han obtenido más peso, con su integración en los modelos de decisión, creación de valor y gestión del medio para adaptarse y pervivir al cambio. Hoy en día la sostenibilidad en el entorno empresarial se ha convertido en un factor esencial para la competitividad.

Podemos observar como han aumentado exponencialmente las iniciativas legislativas y voluntarias relacionadas con la RSC. Hoy en día es imprescindible que una empresa lleve una gestión proactiva de su impacto ESG (Environmental, social and corporate governance).

Por su parte, las empresas deben tener en cuenta que las tendencias del mercado son cada vez más rápidas y atajarlas a tiempo es la clave para poder obtener un buen grado de competitividad empresarial. Antes de la crisis de la Covid-19 era bastante poco frecuente que en el ámbito empresarial se debatiera sobre la importancia del cambio climático, ética empresarial y la sociedad. Esto es consecuencia directa de la forma en la que la pandemia ha afectado las mentalidades de los ciudadanos, los cuales ahora afrontan como temas de mayor importancia aquellas cuestiones vinculadas con el bienestar y la salud mental de los empleados. Como vemos, estos temas están dejando de lado aquellos como la cadena de suministro, el producto y los clientes.

Parece estar bastante claro la vertiente de las nuevas prioridades que van a dar paso en los próximos años siendo los temas climáticos, de salud y ambientales aquellos a priorizar por parte de las empresas para ostentar un nivel de competitividad actualizado.