Ayudas para coches eléctricos y cómo declararlas

En un mercado como el de la automoción el cual sufre hoy en día tantas restricciones y las cuales se espera que se agraven con el paso de los años, las ayudas públicas son la principal salida para mejorar las ventas. Para poder aprovechar estas ayudas, la mejor alternativa es comprar coches eléctricos o de hidrógeno ya que podemos optar a descuentos de hasta 7.000€. En el caso de los híbridos enchufables se ofrecen ayudas de hasta 5.000€.

El Plan Moves III es el más similar al antiguo Plan Renove y nace con el objetivo de incentivar la movilidad eléctrica y, particularmente, la compra de vehículos eléctricos y el despliegue de infraestructura de recarga para estos vehículos. Este tiene un presupuesto de 400 millones de euros (ampliable hasta 800 millones según la demanda) y puede solicitarse hasta el 31 de diciembre de 2023.

De esta ayuda se pueden beneficiar los particulares y empresas que quieran comprar un vehículo eléctrico puro, híbrido enchufable o un vehículo eléctrico de autonomía extendida, este no podrá superar los 45.000€.

En lo que respecta a la instalación de puntos de recarga, se pueden beneficiar autónomos, particulares, comunidades de propietarios, administraciones públicas y las empresas.

¿Y cómo se tributan en Hacienda las ayudas?

Si te has beneficiado de una ayuda para la compra de un vehículo nuevo, como puede ser el Plan Moves III debes declararlo.

Las ayudas y las subvenciones se consideran ganancias patrimoniales por lo que deben tributarse en la Declaración de la Renta. Por ello, si durante el ejercicio anterior te beneficiaste de las ayudas estatales para la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable, debes incluirlo en el apartado de “Ganancias Patrimoniales” del borrador de la renta. Hay que tener en cuenta que únicamente se incluyen aquellos importes de la ayuda otorgada por el Estado, los descuentos aplicados por el concesionario no deben declararse.

La cantidad de dinero a devolver a Hacienda variará en función de diversos factores: la cuantía de la ayuda recibida, la base general del impuesto, el tipo impositivo correspondiente al nivel de ingresos y la comunidad autónoma en la que residas.

En el caso de haber comprado un coche, pero no haber solicitado la ayuda, este no debe declararse a Hacienda ya que ya se trata de un bien de consumo sobre el cual ya se han aplicado los impuestos correspondientes.

Sin embargo, esto cambia al tratarse de trabajadores autónomos y a las personas con discapacidad. En el caso de los autónomos que hayan comprado un coche en propiedad o bajo la modalidad de alquiler a largo plazo, pueden desgravarse el 50% del IVA y el 50% de las cuotas abonadas durante el año. Por su parte, los autónomos que usen el coche para trabajar (taxistas, transportistas, etc.) pueden desgravarse por completo el IVA. Las personas con discapacidad pueden desgravarse el 50% en la declaración de la renta.

Debemos tener en cuenta que en el caso de recibir una subvención para la compra de vehículos eléctricos o puntos de recarga tendremos dos pagadores. En lo que respecta a tener dos pagadores Hacienda indica lo siguiente, que aquellos contribuyentes con rendimientos de trabajo de más de un pagador están obligados a presentar declaración si los rendimientos de trabajo superan los 14.000€ y las cuantías del segundo pagador (en este caso la subvención) supera los 1.500€.