Propuesta IASB: Hacia una nueva estructura de la cuenta de resultados

Recientemente, el Consejo de las Normas Internacionales de Contabilidad (también conocido como IASB), ha emitido el documento borrador relativo a criterios generales de presentación y desglose, que tiene como objeto sustituir a la actual NIC 1 Presentación de estados financieros. El propósito del citado borrador es mejorar la manera en la que se transmite la información en los estados financieros, focalizando la atención en la información sobre la rentabilidad de la cuenta de resultados.

En lo que al borrador respecta, se plantea que la entidad presente tres nuevos epígrafes o subtotales en la cuenta de resultados: resultado antes de financieros e impuesto sobre el beneficio; resultado de explotación e ingresos y gastos derivados de asociadas y negocios conjuntos integrales.

De esta manera, se permite a las entidades que presenten los ingresos y gastos de una manera más ordenada y calificándolos entre: explotación, inversión; asociadas y negocios conjuntos integrales; financiación.

Con ello, el mencionado IASB proporciona una respuesta a lo pretendido por los grupos de interés e inversores sobre un mayor progreso en la transparencia, así como en la comparabilidad de la información del rendimiento de las entidades. De la misma manera, el IASB plantea que tanto los ingresos como los gastos de inversiones de los negocios conjuntos integrales y sociedades asociadas, se presenten de manera separada en un epígrafe relativo a la cuenta de resultados. Asimismo, las inversiones en asociadas y negocios conjuntos integrales y no integrales serán presentados en balance de similar forma.

Por último, señalar que la normativa pretende reducir las alternativas de presentación del estado de flujos de efectivo con el objetivo de prosperar la comparabilidad entre las empresas. Por ello, el IASB ha abierto el periodo de consulta pública para el citado borrador, cuyo plazo es fijado hasta 30 de junio de 2020, de manera que es una gran oportunidad para analizar a fondo la propuesta y participar en su contenido.

Análisis de las nuevas NIIF

En los últimos dos años, han entrado en vigor tres normas internacionales de información financiera – también denominada como NIIF- las cuales son: instrumentos financieros (NIIF 9), ingresos (NIIF 15), y arrendamientos (NIIF 16).

Las mencionadas normas, suponen un impacto, pues introducen en numerosas partidas del balance y cuenta de resultados y las ratios que emplean los diferentes agentes del mercado, los cuales requieren comprender su nuevo enfoque y su aplicación práctica. Esta publicación facilita y ayuda a conocer la dificultad de estas modificaciones explicando los criterios aprobados, describiendo su alcance y utilizando ejemplos y situaciones prácticas para cada norma examinada. Asimismo, se plantea la interpretación sobre el tratamiento contable de las incertidumbres fiscales, también denominado CINIIF 23.

Además, todos los cambios aprobados por los reguladores internacionales motivados por la COVID-19 durante estos últimos meses y que tendrán reflejo en las cuentas anuales del ejercicio, también se recogen.

La posibilidad de poder utilizar un mismo lenguaje contable y criterios homogéneos en los estados financieros resulta clave para generar confianza y que el mercado de capitales funcione con transparencia, autorizando la comparación entre el desempeño financiero de las entidades y la toma de decisiones de miles de accionistas, inversores y analistas. Destacar que, el marco internacional de las NIIF es el más extendido, con una extensión de 166 países, entre los que destaca la Unión Europeo y un gran número de países latinoamericanos.

El dictamen pericial del auditor de cuentas

El dictamen pericial es uno de los elementos de prueba de un juicio que la Ley de Enjuiciamiento Civil enumera en su artículo 299. Estos documentos son elaborados cuando se hace necesario o conveniente valorar desde un punto de vista técnico los hechos que se discuten en un procedimiento, o cuando se necesite adquirir certeza sobre los mismos.

Para su correcta preparación, éste ha de ser elaborado por una persona experta en la materia, debiendo estar en posesión del título oficial que corresponda al objeto y naturaleza del dictamen. Además, deberá manifestar, bajo juramento o promesa, que ha elaborado el documento con la mayor objetividad posible. Es decir, no puede modificar el modo de preparar el dictamen con la intención o finalidad de favorecer a una u otra parte.

Por la objetividad y profesionalidad que caracteriza al dictamen pericial, éste puede llegar a ser determinante para que el juez dicte sentencia en uno u otro sentido.

Entre los dictámenes periciales, podemos destacar los que son elaborados por los auditores de cuentas. Estos profesionales, expertos en materia contable y financiera de empresas, deben contar con el título oficial y estar inscritos en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas. En ese caso, estarán habilitados para preparar dictámenes periciales.

No es sencillo emitir una valoración sobre los hechos acaecidos en una empresa si para ello se han de interpretar los estados financieros de la misma. En estos casos es preciso acudir a los conocimientos técnicos que aportan los auditores de cuentas. Por ello, la labor de estos profesionales se está viendo cada vez más extendida.

Como es lógico, los auditores deben esmerarse tanto en el análisis los estados contables de una entidad, como en el modo y la técnica que emplean en la redacción del dictamen. La claridad y la concreción son características que reforzarán el contenido del documento, pues, a efectos de dar luz a un juez sobre los hechos y las circunstancias discutidas en un juicio, es importante que se lleguen a conclusiones concretas y claras.

En definitiva, los auditores de cuentas tienen un segmento de negocio que va más allá de la auditoría que la Ley de Sociedades de Capital obliga a determinadas empresas. Por ello, desde LEGALNET contamos con un equipo de auditores con larga experiencia dedicados tanto a la preparación de dictámenes periciales como a la elaboración de auditorías legales.

Auditoría de Fundaciones

Las Fundaciones son organizaciones constituidas sin ánimo de lucro y cuyo patrimonio está destinado a fines de interés general. Estas organizaciones adquieren personalidad jurídica una vez se inscriben en el Registro de Fundaciones.

Estas organizaciones deben llevar una contabilidad de sus operaciones ordenada y adecuada a su actividad. Esta contabilidad permite hacer un seguimiento cronológico de las operaciones que realiza la fundación. Al igual que el resto de entidades, la contabilidad deberá mostrar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la organización. La Ley 50/2002, de 26 de diciembre establece la obligación de que las fundaciones elaboren un Libro Diario y un Libro de Inventarios y Cuentas Anuales (integradas por el balance, la cuenta de resultados y la memoria).

Las Cuentas Anuales deben elaborarse cumpliendo el Plan General de Contabilidad según artículo 5 del Real Decreto 1491/2011. A fin de hacer más fácil esta tarea, el Real Decreto 1491/2011 ha desarrollado normas de adaptación del Plan General de Contabilidad a las entidades sin fines lucrativos. Además, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, mediante Resolución de 26 de marzo de 2013, aprobó el Plan de Contabilidad de pequeñas y medianas entidades sin fines lucrativos.

Las Cuentas Anuales de las Fundaciones de ámbito estatal son formuladas por su presidente, aprobadas por el Patronato en el plazo de seis meses desde el cierre del ejercicio y presentadas al Protectorado junto con el informe de auditoría si estuviese obligada.

Según la Ley 50/2002, las fundaciones, aunque no tengan ánimo de lucro, están obligadas a auditar sus cuentas anuales siempre que, a fecha de cierre del ejercicio, se cumplan al menos dos de las siguientes circunstancias:

  • Que el total de las partidas del activo supere 2.400.000 euros.
  • Que el importe neto de su volumen anual de ingresos por la actividad propia más, en su caso, el de la cifra de negocios de su actividad mercantil sea superior a 2.400.000 euros.
  • Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio sea superior a 50.

Es crucial que cada fundación lleve una contabilidad que refleje fielmente su patrimonio y cuenta de resultados. El informe de auditoría elaborado, ya sea de forma voluntaria o por obligación legal, será sello de garantía de la veracidad y corrección de sus Cuentas Anuales.

¿Cuál es el mejor mercado para cotizar?

Una de las decisiones más complejas en el panorama empresarial es tomar la decisión del mercado donde su empresa puede cotizar. Dentro de esa decisión, se enmarca un amplio proceso de toma de decisiones que gira entorno a las ventajas y desventajas de cada uno de los mercados siempre pensando en las necesidades globales de la empresa.

Para ello, hay que tener en cuenta el nivel de demanda para ofertas públicas que puede variar enormemente dependiendo de la fuerza del mercado, de las OPV, condiciones del sector en concreto o el momento por el que transcurre dicho mercado, entre otros factores.

Por otro lado, es preciso realizar una serie de ajustes en la empresa para adaptarse rápido y de forma eficaz a los cambios que puedan surgir, pues se debe tener en cuenta si un mercado alcista está en auge y salen oportunidades interesantes en el mercado o bien, existen mercados de retroceso donde se disminuye la existencia de OPVs.

La labor de adaptación de la empresa a los cambios en los mercados es esencial para el desarrollo de la misma, pues no es simple llevar a cabo una OPV, pudiendo llegar a prolongarse hasta el plazo de un año, pues en mercados activos la salida a bolsa puede ser determinante para los mercados y es una decisión que debe medirse adecuadamente.

Los principales mercados sobre los que elegir son varios:

  • Mercado Europeo
  • Mercado Estadounidense
  • Mercado Asiático
  • Mercado Latinoamericano

Realizar un análisis previo, medir bien el impacto de las OPV en un determinado mercado y tener adaptada nuestra empresa a un calendario de implantación puede ser fundamental para adaptar la estrategia empresarial con éxito y generar respuestas eficaces a las necesidades de los mercados.

Informe de procedimientos de auditoría, ¿para qué sirve?

La figura del auditor de cuentas se precisa para realizar una serie de tareas consistentes en aplicar ciertos procedimientos que el cliente precisa revisar, pactando la contratación de servicios para la realización de un informe de procedimientos acordados o bien un informe de auditoría de procedimientos acordados para el análisis de determinadas partidas de los estados financieros.

Uno de los objetivos de este trabajo de auditoría es que el auditor informe acerca de los resultados obtenidos o encontrados, pero no emite una opinión al respecto. Entre los conceptos que abarcan el trabajo del auditor dentro de la tipología de estos procedimientos de auditoría abarca entre otros:

  • Bienes de cambio
  • Disponibilidades
  • Cuentas por cobrar
  • Cuenta por pagar
  • Procesos administrativos
  • Procesos financieros

Si bien, otro de los objetivos del encargo de un trabajo de procedimientos acordados, no es otro de que el auditor realice el procedimiento de auditoría en los términos pactados con la empresa, donde el auditor emitirá su informe los resultados de su búsqueda tanto en términos contables o no contables, pues pongamos por caso que el trabajo consista en analizar la validez de las cuentas a cobrar, donde el auditor procederá a:

1.- Comprobar que los listados de cuentas por cobrar coinciden con los saldos ya contabilizados

2.- Solicitar los estados de cuentas y confirmaciones de saldos a la parte deudora, donde se analizará las posibles diferencias entre los estados de cuentas, así como las confirmaciones de saldos recibidas y los saldos contables.

3.- Se solicitará a la empresa las conciliaciones de saldo con el objeto de analizar la antigüedad de las cuentas y en especial las cuentas vencidas.

En definitiva, conocer el estado real de las cuentas de la empresa es fundamental para el buen desarrollo de la misma, por lo que adaptar las cuentas lo máximo posible a la imagen fiel a las que deben atender, es un efecto multiplicador, donde los auditores son grandes aliados para manejar el proceso de toma de decisiones estratégico de la empresa.

Asesoría financiera en tu estrategia de creación de valor

El accionista es parte fundamental e indispensable de las empresas cotizadas, es por esto por lo que los equipos directivos deben encaminarse hacia la creación de valor a partir de las inversiones que se han llevado a cabo. Esto será posible a través de la elaboración de estrategias que generen un aumento del valor, tomando como referencia el momento en el que el rendimiento supere a la rentabilidad que exigen los inversores.

En este sentido, entra en juego la asesoría financiera, la cual consiste en evaluar las finanzas de una sociedad, su perfil de riesgo y sus necesidades para proyectar estrategias y recomendaciones sobre la inversión y obtención de recursos económicos de tal forma que se optimicen al máximo los recursos financieros de una compañía.

Como resultado de la llevanza de una asesoría financiera óptima, los accionistas podrán ver los frutos que surgen de sus inversiones a través del reparto de dividendos o del aumento del valor de las acciones que ya poseen. La decisión respecto a los beneficios será tomada por los directivos de la empresa los cuales decidirán en función de las estrategias planteadas, como utilizar el excedente conseguido teniendo como objetivo la creación de valor para el accionista.

El motor principal de estas estrategias es el conocimiento del sector o sectores en los que se opera, a través del cual podrán hacerse un análisis de los indicadores que tiene la empresa en relación con la industria para conocer cómo lograr ventajas competitivas.

Dichos análisis se llevan a cabo a través de indicadores tradicionales tal como el flujo de caja, la rentabilidad, o el valor de las acciones, aunque deberán tenerse en cuenta factores que en un principio no se contemplan como el riesgo o el coste de financiación.

Para solventar pequeñas visicitudes que pueden surgir con el uso de los parámetros tradicionales, la formula EVA (Valor Económico Añadido) consistente en el retorno del capital invertido menos el coste medio ponderado del capital, se utiliza para conocer de forma más exacta el dinero invertido en las empresas. A través de este resultado, se crea valor cuando la rentabilidad generada es mayor al coste de oportunidad que asumen los inversores.

Uno de los beneficios que ofrece la aplicación de esta fórmula es que puede aplicarse al conjunto de la empresa o a las distintas unidades de negocio que la componen a la vez que se tienen en cuenta los costes que supone la operación u operaciones para la propia compañía y la financiación de los accionistas.

De esta forma, a través de la asesoría financiera, se logra obtener resultados que posicionen a la compañía en un lugar estratégico para su crecimiento y aumento de la competitividad, sin olvidar la creación de valor para los accionistas que han confiado con su inversión.

Situación legal del gobierno corporativo en España

El “gobierno corporativo” es una compilación de normas que controlan internamente la actividad de una sociedad. Esto no abarca únicamente los estatutos que forman las reglas básicas de la empresa, sino que, además, se articulan las directrices para llevar a cabo las relaciones externas con el mercado en su conjunto.  Un buen sistema de gobierno corporativo generará una estructura saludable en la empresa que permitirá la toma de decisiones estratégicas para lograr un aumento de valor y de la competitividad.

Es recomendable que todas las empresas tengan estas medidas de control, sin embargo, se vuelve determinante para las sociedades cotizadas ya que las directrices dirigen los intereses de los accionistas y del órgano directivo.

En los últimos años, las medidas de gobierno corporativo se han incrementado las exigencias de transparencia, veracidad, buenas prácticas y comportamiento empresarial responsable por parte de la empresa, inversores y todos los agentes que interactúen en las relaciones. Esto deviene porque no solo sirven para conocer los indicadores financieros, sino que también ayudan a conocer como se ha llegado a esos resultados.

Resulta pertinente esclarecer la diferencia entre gobierno corporativo y cumplimiento normativo, mientras que el primero tiene por objetivo generar transparencia y confianza en las relaciones de la empresa y externos, el segundo se encarga de asegurarse el cumplimiento de las directivas y normas para una exitosa gestión empresarial.

La normativa aplicable sobre el gobierno corporativo, principalmente gira en torno al Código de buen gobierno de las sociedades cotizadas, aprobado por la Comisión Nacional de Valores, cuya última versión es del año 2020. Dicho Código contempla tres pilares fundamentales, los aspectos generales, la junta general de accionistas y el consejo de administración y tiene como objetivo asegurar el funcionamiento de la estructura de las empresas españolas y obtener unos resultados orientados al éxito.

Serán asimismo de aplicación, a nivel nacional, la Ley de Sociedades de Capital, la Ley de Auditoría de Cuentas y la Ley 11/2018 sobre información no financiera y diversidad, a nivel europeo existen directivas que deberán utilizarse y tenerse en cuenta, así como un Código de buen gobierno para bancos y fondos de inversión. Cabe asimismo hacer mención a los principios de Gobierno Corporativo de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Europeos junto con el G20 que proporcionan directrices a los mercados de valores, a los inversores, a las empresas y a otros agentes económicos que intervienen en el desarrollo de un buen gobierno corporativo.

Estados financieros intermedios en las PYMES

Como ya hemos comentado en publicaciones anteriores, los estados financieros intermedios son aquellos informes que se realizan en un plazo menor de un año, generalmente por grandes empresas o sociedades que cotizan en bolsa.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte y debido a la crisis económica se viene recomendando su utilización también a pequeñas empresas, ello con el fin de que estas no se encuentren al final del ejercicio con una situación insalvable y sin tiempo de reacción. Así la utilización de este instrumento les posibilitaría la aplicación de políticas y medidas económicas o financieras de corrección adecuadas en cada momento.

Realizar unos estados financieros intermedios fiables ayudaría a la gerencia de la sociedad tanto de una empresa pequeña o mediana como de una gran empresa, a tener una información económica, financiera y contable real de la sociedad. Ello sería un instrumento útil e imprescindible para llevar un mejor control de los costes y gastos más significativos, valorar el desempeño actual de la empresa y tomar decisiones sociales a tiempo, en definitiva, anticiparse a la evolución societaria.

Así, queremos resaltar que, aunque los estados intermedios financieros se utilicen principalmente en empresas con un gran volumen de facturación, ello no es óbice para que se empiece a implantar en pequeñas y medianas empresas puesto que, aunque pueda parecer en un principio un gasto incensario, a la larga puede ser la clave para la supervivencia de una pequeña o mediana sociedad.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de estados financieros intermedios?

Este nuevo término está tomando cada vez más relevancia en el circulo societario actual, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Qué son estos famosos estados financieros intermedios?

Sin ir más lejos son aquellos informes financieros que se realizan en un plazo menor a un año, normalmente de forma trimestral, con el objetivo de proporcionar a los usuarios información actualizada sobre el estado de una sociedad. Mayormente se realizan en sociedades que cotizan en bolsa o aquellas grandes empresas con un gran volumen de negocios que realizan este tipo de informes para mantener al día a sus socios e inversores.

Estos informes generalmente no son obligatorios ni se auditan, por lo que su formato es mucho más resumido, puesto que su objetivo es informar sobre el desempeño financiero en un periodo determinado de tiempo.

A pesar de las ventajas que ofrecen, también tienen desventajas puesto que ofrecen una imagen de la empresa que no es real, puesto que solo contempla la situación de un corto periodo de tiempo, por ello debe contemplarse a la luz del informe contable anual que es el que refleja el estado real de la empresa.

Queremos concluir así, que este tipo de informes intermedios son útiles para inversores y socios, que pueden tener una idea de la situación actual de la empresa, pero ello no debe tomarse como definitivo puesto que, como hemos dicho, habrán de interpretarse conjuntamente con los informes anuales.