Automoción y movilidad sostenible

En el sector de la automoción, la sostenibilidad y la innovación son elementos clave para la recuperación económica tras la crisis sufrida por el coronavirus. Existe una tendencia creciente dirigida a avanzar hacia una movilidad del futuro más sostenible, respetuosa con el medio ambiente y que aboga por impulsar el vehículo eléctrico.

Los objetivos perseguidos a medio y largo plazo son claros, la descarbonización del parque automovilístico, la reducción de emisiones de Co2, el desarrollo y la producción de vehículos eficientes en combustible y acelerar el mercado del vehículo eléctrico. Para ello, deviene fundamental la colaboración entre las administraciones, los fabricantes, empresas del sector y otras compañías tecnológicas y de telecomunicaciones.

En la actualidad, las infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos tanto públicas como privadas son escasas y los incentivos para la transición de vehículos alternativos como híbridos eléctricos o híbridos enchufables no están suficientemente dotados. A ello se suma la burocracia administrativa, que tampoco favorece una transición ordenada e inclusiva hacia la movilidad sostenible.

En definitiva, son numerosos los desafíos a los que se enfrenta el sector automovilístico, pero al mismo tiempo, es una oportunidad de crecimiento incuestionable que se podrá alcanzar a través de la colaboración de todas las partes implicadas en el sector y proyectos disruptivos que avancen hacia una nueva movilidad más eficiente.

Resiliencia empresarial

Día a día las empresas se encuentran con imprevistos, adversidades y contratiempos a los que hacer frente. En este contexto aparece el concepto de resiliencia, referente a la capacidad de adaptarse a dichas situaciones, lo que ha cobrado especial importancia ante la situación que venimos viviendo este último año. Supone identificar y medir las condiciones usualmente inestables de un sistema y transformarlas, de manera que se puedan alcanzar los resultados empresariales deseados en medio de la adversidad.

El concepto de resiliencia va ligado al de continuidad, ya que sin la capacidad de mantener la segunda no es posible lograr la primera. Además, la Continuidad de Negocio supone una fuente de información a la hora de tomar decisiones en una compañía. Por ello es necesario contar con una política sólida que incluya un plan de recuperación ante desastres, de manera que de producirse uno la empresa pueda volver a su estado original.

El Fondo Monetario Internacional ya previó que la economía española sería la más golpeada por la crisis del coronavirus con un retroceso del 12,8% del PIB. La pandemia y las restricciones que ha supuesto (aislamiento, horarios escalonados, zonas confinadas…) han provocado el cierre de 1 de cada 20 compañías en España causando interrupciones en todos los sectores y a pesar de las previsiones, más optimistas para 2021, la crisis lejos de finalizar seguirá afectando a 2 de cada 3 empresas durante el presente año.

En Legalnet trabajamos para que su empresa llegue a alcanzar la resiliencia necesaria para anticipar, amortiguar, adaptar y moldear la situación, siendo previsores, no derrumbándose ante la presión y adaptándose a las situaciones adversas inevitables mediante el establecimiento de los siguientes objetivos:

-Gestión eficiente y eficaz de las operaciones financieras, optimizando los costes para poder seguir creciendo.

Optimización del capital de explotación, mejorando el flujo de caja para obtener beneficios rápidos y tangibles.

-Diseño de planes de segmentación de clientes tanto estratégicos como tácticos, estableciendo relaciones cercanas con ellos y pudiendo fidelizarlos para así obtener una ventaja frente a los competidores.

Optimización de la cadena de suministros realizando análisis periódicos de los cambios y nuevos elementos del sistema para lograr una mayor rapidez y eficacia, compitiendo en las condiciones actuales de mercado.

Flexibilización de la fuerza laboral para obtener una mayor productividad, disminuyendo las debilidades de la empresa y aumentando su fortaleza.

Reorganización de los procesos para poder trabajar en remoto, garantizando la seguridad de los trabajadores y ofreciendo más servicios online a los clientes.

-Actualización de los mecanismos de gestión de riesgos de la empresa para elaborar planes de mitigación ante las crisis.