El papel del auditor en la justificación de subvenciones

Una subvención es la entrega de dinero o bienes y servicios realizada por una administración pública a un particular, persona física o jurídica, sin que exista la obligación de reembolsarlo. Suelen utilizarse en actividades consideradas de interés público, o en circunstancias de interés social.

Dada la naturaleza de fondos públicos gestionados por entidades privadas, y teniendo en cuenta, además, el escenario de complejidad financiera actual, es de vital importancia una supervisión eficaz que garantice la correcta utilización de los mismos, y es aquí donde el auditor puede desempeñar un papel importante para asegurar una correcta aplicación de los fondos públicos a los fines para los que fueron otorgados.

Además, el Real Decreto 887/2006, de 21 de julio, permite, en su artículo 74, una reducción de la información a incorporar en la memoria económica de la cuenta justificativa, siempre que esté adecuadamente documentada y certificada mediante la aportación de un informe realizado por un auditor profesional de cuentas inscrito en el ROAC (Registro Oficial de Auditores de Cuentas) dependiente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.

No obstante, conviene aclarar que no se trata de un informe de auditoría de cuentas anuales, sino que va a ser un informe que en la práctica profesional es denominado, informe de auditor de procedimientos acordados.

La ORDEN EHA/1434/2007, de 17 de mayo, detalla los principios que han de regir en la actuación del auditor de cuentas, así como los procedimientos del trabajo para las comprobaciones que han de realizar relativas al gasto imputado, y los requisitos técnicos del informe a emitir sobre la cuenta significativa.

El beneficiario de la subvención tiene la obligación y responsabilidad de preparar la cuenta justificativa. La forma y el plazo vendrán determinados en las bases reguladoras de la subvención o la ayuda; y deberá contratar al auditor para que realice su revisión. Como resultado de su trabajo, el informe emitirá un informe detallando las comprobaciones realizadas, advirtiendo en su caso de aquellos hechos y excepciones que supongan un incumplimiento por parte del beneficiario.

Además, deberá revisar si la acción ejecutada es suficiente y conforme con lo exigido por la normativa de la ayuda. De no quedar justificada la ejecución de la ayuda puede suponer la revocación de la misma, esto es, tener que devolver los fondos obtenidos y gastados una vez que no se disponen de los mismos.

En definitiva, es importante destacar el papel del auditor de cuentas en la justificación de las ayudas públicas concedidas, con una visión imparcial que aporta transparencia y confianza en la adecuada utilización y control de los mismos, y evitando prácticas de malversación de recursos públicos; a la vez que facilita la elaboración de memorias económicas justificativas, al poder presentar memorias abreviadas.