Cómo gestar un valor añadido a través de la presentación de las cuentas anuales

La presentación de las cuentas anuales de las empresas, esencialmente de aquellas que están obligadas, se extiende en un plazo de hasta seis meses después del cierre del ejercicio económico correspondiente. El mayor número de las veces, los órganos de administración no aprueban las cuentas anuales correspondientes al ejercicio anterior, y consecuentemente los auditores elaborarán los informes pertinentes en un tiempo desplazado.

Su presentación en un breve plazo sin llegar al consumo del tiempo legalmente establecido puede generar un valor añadido para la empresa en cuestión.

Una de las razones de mayor peso es la puesta a disposición de la situación contable y extracontable de la sociedad a los agentes externos que gozan de un interés económico respecto a la misma. Gracias a la presentación de las cuentas anuales, los agentes externos podrán tener una orientación del funcionamiento de la empresa en el último ejercicio económico.

Por otro lado, la pandemia de COVID -19 ha generado un clima de incertidumbre en la sociedad suponiendo un alto grado de inestabilidad económica. Por ello es un valor añadido que los interesados puedan conocer los estados financieros de la compañía, generando confianza y facilitando la toma de decisiones.

En adición a la ventaja expuesta, cabe indicar que esta forma de actuar permite que la empresa genere confianza frente a los interesados y con ello la mejora de su imagen en el mercado.  La presentación de las cuentas anuales con celeridad da transparencia, al ser cercanas a la fecha de cierre del ejercicio correspondiente, y a su vez, abre la posibilidad de poder elaborar los estados financieros intermedios de una forma más eficiente al contar con datos actualizados.

Además, es recomendable que se establezcan auditorías periódicas a lo largo del ejercicio de tal forma que se obtenga información pormenorizada de varias etapas contables. Igualmente, que la empresa auditada se encuentre en contacto con los auditores de forma usual, teniendo estos últimos los datos contables y financieros pertinentes, hará más sencilla su elaboración final del informe tras la aprobación de las cuentas anuales así como podrá realizarse el trabajo de una forma más eficaz y evitando excesivas cargas de trabajo en los meses posteriores al ejercicio y previos a la presentación de las cuentas anuales.