¿Qué importancia tiene la auditoria de cooperativas?

Las entidades empresariales que menos perjuicio ha sufrido con la crisis global generada por el covid-19 han sido las sociedades cooperativas. Estas, además de haber logrado salir airosas de la crisis, se caracterizan porque su gran potencialidad en el interior de la economía del país.

A pesar de estas ventajas, estas sociedades cooperativas, como toda entidad empresarial, cuentan con una serie de riesgos empresariales. Para prevenir riesgos de cualquier tipo, estas sociedades pueden realizar una auditoría de sus cuentas desde el primer ejercicio económico. De esta manera, se garantiza una información financiera de calidad que ayuda a reducir riesgos y a prevenir problemas.

Las cooperativas se caracterizan por estar constituidas por aquellas personas que se asocian entre sí, por lo que conforman una organización creada para la realización de todo tipo de actividades de índole empresarial, las cuales tienen por objetivo el satisfacer sus necesidades tanto económicas como sociales. Esta finalidad empresarial de las cooperativas provoca que tengan las mismas obligaciones que cualquier otra sociedad empresarial.

Es la propia Ley de Cooperativas, 27/1999, de 16 de julio en su artículo 62, la que establece que las sociedades cooperativas estarán obligadas a auditar sus cuentas anuales y el informe de gestión. Para ello, deberá continuar con la forma y los supuestos previstos en la Ley de Auditoría de Cuentas y las normas de desarrollo establecidas o mediante cualquier norma legal relativa a su aplicación, así como quede establecido por los Estatutos o acordado por la Asamblea General.

Además, las cooperativas deben depositar, en el Registro de Cooperativas y los dos meses siguientes a la aprobación de la Asamblea General, las cuentas anuales auditadas junto al informe de auditoría.

Pero al hablar de las cooperativas de viviendas hay que destacar algunas excepciones. Conforme a lo establecido en la Ley 27/1999 que, en su artículo 91, establece la obligación de someter a auditoría aquellos ejercicios económicos en los que se produzca algunas situaciones como las siguientes:

  • Que la cooperativa cuente, entre viviendas y locales, con una promoción número superior a cincuenta
  • Independientemente del número y locales en promoción, cuando estos se encuentren en diferentes fases o cuando se construyan bloques distintos de promociones diferentes
  • Cuando así lo determinen los Estatutos o quede acordado por la Asamblea General
  • Cuando la cooperativa haya otorgado a personas, ya sean físicas o jurídicas, todos aquellos poderes relativos a la gestión empresarial. Además, estas personas tienen que ser diferentes de los miembros del Consejo Rector.

Además de esta legislación que destaca por ser de un carácter general, este tipo de entidades cuentan con una regulación determinada en cada comunidad autónoma. Por ello, es conveniente consultar en cada comunidad autónoma lo establecido en su propia Ley de Cooperativas.

Al igual que ocurre con las demás sociedades empresariales, los beneficios que presenta el realizar una auditoría son variados ya que, entre otras cosas, aporta garantía y transparencia relativas a la información financiera. Junto con estas ventajas, otro elemento clave es que la información financiera sea de calidad, algo que tiene una gran importancia frente a los socios.

Por todo ello, este conjunto de ventajas y obligaciones que presenta la auditoría de cuentas determinan la importancia de su realización, ya que facilita el acceso a nuevas líneas de financiación. Además, al realizar esta auditoría se garantiza que todos los socios de la cooperativa consigan los beneficios correspondientes.